Por fin un día tranquilo y sin estrés. Hoy los tres hemos dormido como bebés, Alma porque lo es y nosotros porque estábamos muy cansados. Eso de levantarse solo con la única duda de que vamos a pedir para desayunar hace que afrontes el día con otra mirada. Glasgow nos ha sorprendido gratamente, no tiene buen cartel cuando visitas Escocia y mucha gente te recomienda evitarla, pero a nosotros nos ha gustado mucho. Posiblemente no tenga esa buena prensa porque es una ciudad muy distinta al resto de Escocia, grande y moderna pero a la vez plagada de edificios señoriales lo que la hace muy interesante y con muchos sitios que ver o por donde pasear.
Además nos ha hecho otro día fantástico, de manga corta y ahora que estamos acostumbrados a los 20 grados de máxima hoy nos ha parecido que hacia mucho calor. Mas vale cambiar el chip pronto porque a partir de mañana toca sufrir el verano de Pucela y eso si que es calor.
Hoy hemos pateado todo el rato primero por las calles principales hasta llegar a George Square que es el centro de Glasgow:

Alma ya se ha hecho toda una experta en comer en la hierba y en esta misma plaza es donde hemos comido.

Por la tarde hemos visto la catedral de Glasgow que es la única que sobrevivió integra a la reforma y se mantiene tal cual ademas de ser una de las iglesias mas grandes de Escocia.

Luego como ya os hemos contado a las 6 cierra todo y la gente desaparece del centro de la ciudad así que camino al hotel donde ahora estamos escribiendo esto tomándonos una cervecita, un baileys y Alma patatas fritas.
Y a hacer las maletas y para España que ya toca, se acabaron las vacaciones pero Escocia ya está en nuestro corazón (que bonito)
Muchas gracias a todo el mundo que nos ha leído que nos ha mandado mensajes y que nos ha seguido en general, mil gracias a todos y nos vemos a partir de mañana un beso gigante!




















